 
“SOY UN HOMBRE-AGENCIA, UN FREELANCE TOTAL”
Enrico Fantoni llegó al país en el ‘96, partió de su Italia natal un año antes e hizo escala en la agencia “Nonstock” de Nueva York. Hasta el 2001 formó parte del staff del diario La Nación y otras revistas del grupo. Publicó en medios como Rolling Stone, Vanity Fair o Sportweek de Italia. En un encuentro con alumnos de ARGRA Escuela revela la fórmula para ser un fotógrafo independiente.
Por Marianela Feijoo
Fotos: Maximiliano Iriart

Autobiografía.
Nací en Milán, Italia, en 1968. Estudié Historia Contemporánea en la Universidad de Florencia y empecé a sacar fotos por diversión. Mi tesis de grado analizaba la imagen a través de los medios italianos durante la Guerra Civil española. La investigación me ligó a la fotografía de prensa y no tardé en darme cuenta que quería ser un fotoperiodista. En 1995 decidí ir a Nueva York con algunos trabajos que había hecho. Visité revistas y algunas agencias hasta que entré en Nonstock, donde estuve un año. Conocí a la Argentina por mi mujer y vine para acá en 1996. Cuando llegué casi no tenía experiencia, probé en el diario La Nación y me recibió Don Rypka -para ese entonces editor- y me contrataron. Allí hice todo lo que puede hacerse en un diario: entrevista, choque y otras especialidades. Mi aprendizaje en ese medio duró poco más de 5 años. Después trabajé para otras revistas del grupo como Rolling Stone o Living hasta que, durante la crisis del 2001, empezaron a contratar a mis colegas en plan de estables. La idea de ser empleado no me gustó y al año siguiente volví a Italia para trabajar como freelance.
LA FORMULA, PASO A PASO
*Reinventarse y tratar de ir siempre un paso adelante
Ser parte del staff de un medio implica trabajar en un horario más o menos estable, te asignan las notas y luego las ediciones llevaban un tiempo. Cuando volví a Italia, en el 2002, me encontré solo frente a un mercado que no conocía, me sentí desamparado. No perdí tiempo y empecé a recorrer redacciones con el fin de convertirme en un freelance en serio, pedía que me asignen trabajos pero también proponía notas sobre aquello que me parecía interesante. Hay personas que simplemente se ponen en el mercado y esperan a que los llamen. Lo mejor es mantenerse activos, “bucear” en las noticias de actualidad recortes o conceptos poco desarrollados. Ser una persona formada por la realidad internacional, aprovechar recursos como internet, leer diarios y revistas de otras partes del globo. Cuando aparece algo interesante, detenerse en ello, tratar de ampliarlo y volverlo una historia con sentido fotográfico que pueda tener una salida editorial. Me parece que el periodista del mañana es una persona que, frente a la realidad, tiene instrumentos que lo hacen capaz de interpretarla, penetrarla e incluso prever para dónde se está yendo. Lo más importante no es seguir la corriente sino tratar de anticiparla
*Sumar conocimientos de otras materias, adquirir ventajas
Siempre es bueno que haya algo más detrás de nuestro trabajo que nos sostenga, tener un “background”. Hacer hincapié en la formación, ser personas culturalmente diestras, vivas, interesadas por los que nos rodea. Mis estudios de historia contemporánea fueron el punto de partida para desarrollar varios de mis proyectos. Si tenés otros conocimientos da una ventaja que hay que saber aprovechar.
Hablar idiomas sí me parece fundamental, por lo menos el inglés. Durante un reciente viaje a Nueva York me puse en contacto con Bob Pledge, el dueño de la agencia Contact Press. Le mostré mi portfolio y le gustó, pero me dijo: “Lo que me parece interesante es que con vos puedo hablar, me entendés y te entiendo. Lo que nos pasa con los fotógrafos de Sudamérica es que, por lo general, no podemos comunicarnos porque la mayoría no habla inglés y no entiende los briefing que les enviamos. A veces nos vemos forzados a mandar un fotógrafo desde acá”. Quien busque un mínimo de proyección internacional deberá aprenderlo, fuera de la Argentina todos se manejan en esa lengua. Se hace muy difícil viajar y sobre todo, vender trabajos en el exterior.
*Convertirse en un hombre-agencia y hacer uso de las nuevas tecnologías
Soy lo que quería ser cuando llegué al país, un freelance total que trabaja solo. Estoy representado por una agencia en Holanda y otra en Italia, pero intento establecer relaciones directas con los editores y las revistas para ofrecer mi trabajo de forma inmediata. Además escribo, redacto los artículos que propongo. La idea es ofrecer productos cerrados - que consten de texto y foto – a la mayor cantidad posible de revistas. No quiero ser solamente un hacedor de imágenes.
Internet suma porque ofrece la posibilidad de difundir nuestro trabajo mediante una página web. Nos permite llegar a muchos medios a la vez y armar nuestra propia agenda. Uno puede ir proponiendo proyectos, tener un feedback con las revistas. Esto es más o menos lo que pretendo con mi sitio (http://www.enricofantoni.com/). Recomiendo tenerlo constantemente actualizado, lo más posible. Esas páginas que quedan quietas durante largos períodos dan la sensación de que el autor no está trabajando, no se sabe qué hace. Yo incluí en la portada una sección que me resultó muy útil llamada Dónde estoy esta semana. Ahí detallo mi agenda y los viajes que planeo hacer, porque es bueno que los editores sepan dónde estás; muchas veces les puede servir el destino de tu viaje para encargarte una nota. También si tienen trabajos publicados en algún medio, es interesante crear una sección dónde se puedan ver. Es importante porque quien entre, debe saber que no es que sacás fotos por hobby o porque te gusta viajar, sino que esas fotos tienen una salida y son producto de tu profesión.
*Aprovechar los viajes al máximo, producir
Recientemente La Gazeta dello Sport me envió a San Antonio, Estados Unidos, para entrevistar a Manu Ginobilli. El encuentro no iba a ocupar más de medio día y la revista costeaba el pasaje. Antes de reservarlo llamé a Le Magazine de Holanda, les ofrecí trasladarme a Nueva York y hacer algunas tomas para ellos. Aceptaron y me mandaron a una periodista de allí. Hicimos un trabajo sobre restaurantes, platos y mercados que se publicó al poco tiempo.
Aproveché el mismo viaje para iniciar un proyecto por mi cuenta. Tenía que ver con una línea de subtes que parte de Flushing Queens conocida como la “International express”, en sólo 7 Km. de recorrido atraviesa barrios habitados por gente de 150 nacionalidades diferentes. Me tomó dos días terminarlo y me quedó tiempo para armar una nota más: “Freegans en New York” un grupo de personas que se alimenta de la basura.
Es decir, en 10 días y a costo cero volví con cuatro notas nuevas. Trasladarse implica gastos importantes y en este trabajo los viajes deben aprovecharse al máximo.
Definir una estética y un nicho de trabajo
Personalmente no me gustan las fotografías demasiado retocadas, los retratos a veces se convierten en obras de aerografía más que de fotografía. Trato de mantener la exposición lo más correcta posible y quizás desaturar un poco para ir con el estilo europeo actual. A veces es muy importante equilibrar lo que se quiere hacer con lo que se tiene que hacer. Uno puede jugarse en algunos medios chicos o nuevos donde hay más libertad, pero si te contratan del New York Times o Vanity Fair hay que tener muy en cuenta la estética del cliente.
Una vez definida es recomendable buscar un espacio de trabajo no muy desgastado. Lo que estoy haciendo en Argentina es muy parecido a lo que hago en Holanda o Italia: historias de color o información general que tienen cierta relación con la actualidad pero sin tiempo. Ese tipo de artículos acá es común en las revistas dominicales de los diarios, pero en Europa son típicas de los sábados. Estos artículos normalmente surgen de la lectura de otros medios, las clásicas historias sepultadas por la noticia del día que habrán visto muchas veces. Siempre digo que con un buen desarrollo pueden convertirse en una mina de oro. Todos los días están ahí, esperando a que alguien les eche un ojo con un poco más de profundidad.
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