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ARCHIVO DE PALABRAS

Hoy:
Marco Vernaschi
fotógrafo independiente.
Cobertura de la conferencia brindada el 20/08/09 en ARGRA Escuela.

“La fotografía no se determina cuando sacás la fotografía,

se determina en cómo pensás la fotografía.”

 

Por Pablo Dondero

Marco Vernaschi nació en Italia hace 36 años, es reportero gráfico freelance y vive en Argentina desde 2005. Hace reportajes por iniciativa propia y publica en medios del exterior. Entre febrero y abril de 2009 realizó un reportaje sobre el narcotráfico de cocaína en Guinea Bissau (África), que fue publicado en Alemania, España, Italia, Inglaterra y Estados Unidos, entre otros países. ¿Cómo lo hizo? “Para empezar, tomé contacto con la Interpol. Me dio los nombres de narcotraficantes y me contacté con ellos para tener acceso a su mundo. Me dieron acceso a situaciones inesperadas, y con el tiempo pude acceder a lo que es su vida”, relata Vernaschi, que además tiene previsto publicar un libro con 72 fotos registradas durante esa cobertura.

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DETRÁS DE ESCENA

“Esta foto fue tomada en el momento más fuerte del fotorreportaje. Estaba en la pieza de mi hotel; mi contacto narcotraficante me llamó a medianoche y me dijo: “Subí tu coche y vení al aeropuerto que tengo que mostrarte algo”. Fui al aeropuerto, subí al coche de uno de ellos y noté que detrás mío había dos tipos con armas y en medio de ellos había un rehén que estaba vendado. Manejó por 40 minutos y llegamos a un lugar en el medio de la nada. No entendí bien lo que dijeron porque hablaban en un dialecto local, pero era claro que eran amenazas. No sabía si lo iban a matar a él o a mí. Por suerte, después de amenazarlo, le dieron una patada y nos fuimos…

 

“Esta fotografía muestra el lugar de la casa donde mataron al presidente de Guinea Bissau. Primero con un arma de fuego y después, con el machete que se ve tirado, lo cortaron en pedazos. El presidente, junto con varios militares, estaba involucrado en el tráfico de drogas. Tuve la suerte de estar en el lugar indicado en el momento justo, pero también la tarea del fotoperiodista es intuir dónde pueden pasar cosas.”

 

 

“Éste es el comando que ejecutó al presidente. Esa foto la saqué al mediodía y al presidente lo mataron a las 5 de la mañana. Después de haber ido a la casa donde lo mataron fui al cuartel militar y ahí me encontré con este grupo, que muy calidamente me dijo que ellos lo habían matado. Al principio tenía dudas, pensé que querían protagonismo, pero después de charlar con ellos me contaron detalles que no dejaban dudas. Hasta me ofrecieron comprar el celular del presidente que recién había sido matado.”

 

“Esta foto pertenece  a otra parte de la historia. También era importante mostrar cómo el tráfico influye en la vida de la población local. Este es un país africano que no conocía la droga hasta ese momento. Ahora hay una ola de adictos al crack muy importante y grave, porque no se conocen los efectos a largo plazo. La adicción al crack generó prostitución, por eso que trabajé con prostitutas y adictos.”

 

“Esta foto la que saqué cuando por fin me mostraron algo que tenía que ver con la cocaína. Sin esta foto hubiera sido más difícil tener la historia. No se puede hablar del tráfico de drogas sin tener una foto de la droga.”

 

 

“Si sos fotoperiodista vas a necesitar medios económicos para contar tus historias. Este tipo de fotos difícilmente se publiquen en una historia, pero sí pueden utilizarse para publicidad. Este es un lenguaje claramente publicitario, y con una de estas fotos vendidas uno se puede llegar a pagar hasta un fotorreportaje entero.”

 

 

“En el caso de esta historia escribí una propuesta al Pulitzer Center, que es uno de los pocos organismos internacionales que financian generosamente a los fotoperiodistas durante los 365 días al año y no con una beca. Para el acceso a este tipo de financiación piden tres cartas de referencias de editores que tengan base en Estados Unidos y una carta de compromiso de un medio norteamericano para publicar la historia. Cuando tenés esas cuatro cartas y la propuesta les interesa, se calcula el dinero que se necesita y te dan la plata dependiendo del lugar a donde vayas. Es difícil, porque tenés que tener los contactos. El año pasado tuve que ir a Nueva York para convencer a los editores que escriban las cartas.”

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PREGUNTAS FRECUENTES

–¿Cuánto tardás en hacer cada historia?
–Depende del acceso que podés tener. En la de las drogas tardé entre un mes y medio y dos meses. El tiempo es fundamental, por la conexión, por lo que vos podés aprender sobre el lugar y sobre el tema. Por más que Internet es increíble y te ayuda mucho, lo que encontrás ya está investigado. Como fotoperiodista tenés que seguir investigando.

–¿Cómo empezaste a trabajar? ¿Cómo fueron tus primeros trabajos?
–Empecé estudiando Bellas Artes, estudié como ilustrador de la naturaleza, dibujando animales. Después de dos años de trabajar de eso me di cuenta que no era lo que me gustaba y con una cámara muy básica que me regalaron mis padres cuando me recibí me fui de viaje con amigos; entendí que eso era lo que me gustaba, llegar a contar historias.  Esta es la primera historia que hago tan fuerte. Un reportaje que realicé en Bolivia fue el punto de inflexión. Me interesaba el momento político que estaba pasando; fotografié a los mineros y la producción de cocaína. A partir de esas investigaciones me enteré lo que estaba pasando en África.

–¿Trabajás mucho en la post producción?
–Trabajo bastante. Hace pocos años el uso del photoshop estaba permitido sólo para recortar una foto y quizá para ajustar un poquitito la exposición. Hoy la mayoría de los fotoperiodistas usan mucho el proceso de post producción. Reconocemos el uso del photoshop como antes lo era el uso del cuarto oscuro; lo que sí, hay que usarlo con responsabilidad. La fotografía no se determina cuando sacás la fotografía, se determina en cómo pensás la fotografía. Y la pensás como un objeto final, con un proceso de post producción que también determina el estilo.

–¿La edición final de los trabajos la hacés vos?
–Tengo dos páginas, la de Internet (www.mariovernaschi.org) y la del archivo. En mi página esta historia tiene 30 fotos, pero en el archivo son 67 fotos. Eso es porque si querés vender tenés que darles a los editores todos los elementos necesarios para jugar con la fotografía de manera de que ellos estén conformes.

- Incluís registros en video en tus coberturas…
Hace unos años que el mundo del fotoperiodismo cambió radicalmente. Hay mucha menos plata, hay menos atención a la revista, que antes era la forma canónica de publicación, lo cual genera que haya que buscar nuevos medios para contar una historia. Una cosa que marco como importante: hoy es casi imposible pensar en trabajar como fotoperiodismo sin pensar en filmar. No hace falta ser el mejor director ni un excelente camarógrafo, pero es fundamental agregar una videocámara al equipo fotográfico. Eso de filmar obedece a que el multimedia es cada vez más la nueva forma de publicación. Cada ves más integrarán a la fotografía video. No se trata sólo de que el producto termine en Internet por 15 días, se está hablando de cosas mucho más grandes, de instalaciones en museos, de galerías y también un circuito que se está desarrollando muy lentamente de venta de productos mixtos de video y fotografía en formato de  DVD. Gracias a Dios el fotoperiodismo fue reconocido en los últimos años como una forma de arte y como un producto comercial con un mercado mucho más amplio, con lo cual aconsejo agregar una videocámara al equipo fotográfico.


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Asociación de reporteros graficos de la republica Argentina - Tel. (54 11) 4381-4593 - info@argraescuela.org.ar

 

 

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